Las edificaciones de nueva planta se ubican en los núcleos de mayor tamaño, en general de segunda residencia o equipamientos municipales, con grandes condicionantes de diseño debido al gran impacto por el reducido tamaño de las poblaciones. Rompe la tónica general Sabiñánigo, ciudad moderna e industrial y desde los años 70 la gran afluencia turística con la implantación de estaciones de esquí.
La ciudad de Sabiñánigo posee dentro de su término municipal, uno de los más extensos de España, muchos núcleos rurales muchos de ellos abandonados.
Al tratarse de una ciudad moderna, única zona no protegida íntegramente por Patrimonio, la edificación ha derivado hacia una construcción más actual, con materiales como el ladrillo, aluminio o vidrio.
En el resto de los valles y zonas rurales la edificación de una planta sigue la tónica general de lo existente, piedra, materiales de cubierta tradicionales y madera.


























